El Gobierno ecuatoriano aseguró que no modificará el subsidio eléctrico para el sector residencial, en medio de un proceso de revisión de tarifas que lleva adelante la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel). El Ministerio de Energía recalcó que la “tarifa de la dignidad” se mantendrá intacta, protegiendo a los hogares de menores ingresos del impacto de posibles alzas.
La aclaración llegó tras declaraciones del director de Arconel, Rommel Aguilar, quien en el foro Power & Renewable Energies Ecuador 2025 sostuvo que es urgente transparentar las tarifas eléctricas, ya que no reflejan los costos reales del servicio. Según Aguilar, muchas de estas tarifas no se revisan desde 2014 y actualmente resultan deficitarias para el sistema.
A pesar de los comentarios sobre una eventual focalización del subsidio con apoyo del Banco Mundial, el Ministerio enfatizó que ningún hogar que hoy recibe la tarifa de la dignidad dejará de percibirla. Esta tarifa reduce el valor a pagar por kilovatio hora a solo cuatro centavos para quienes consumen hasta 130 kWh mensuales en la Costa o 110 kWh en la Sierra. Actualmente, el beneficio alcanza al 36% de los más de cinco millones de usuarios a nivel nacional.
En contraste, el ajuste sí alcanzó al sector industrial. Desde el 30 de junio se oficializó la eliminación del subsidio eléctrico para 171 grandes consumidores, como cementeras, mineras y siderúrgicas. A partir del 1 de agosto, estas industrias pagarán tarifas más altas por el consumo de energía, pasando de 7,91 a 10,22 centavos por kilovatio hora en el caso de usuarios de alto voltaje.
El Ejecutivo busca equilibrar el sistema eléctrico nacional sin afectar a los hogares más vulnerables, mientras se avanza en una mayor transparencia tarifaria y en la focalización de subsidios para evitar distorsiones y garantizar sostenibilidad fiscal en el largo plazo.