La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) concluyó que las elecciones presidenciales del 13 de abril en Ecuador fueron transparentes y no encontró pruebas que sustenten las denuncias de supuesto fraude por el uso de “tinta transferible”. Así lo señala su informe final, presentado este 27 de junio, en el que también se recomienda introducir reformas que garanticen una mayor equidad en los procesos electorales futuros.

Tras los comicios, figuras de la Revolución Ciudadana (RC), como la excandidata Luisa González y el expresidente Rafael Correa, afirmaron que existió un mecanismo para desviar votos hacia Daniel Noboa. No obstante, el jefe de la misión, Gabriel Mato, reveló que incluso tras una reunión telemática de casi dos horas con González y otros denunciantes, no se presentaron pruebas concluyentes que avalen esa versión.

El informe también subraya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) actuó con eficiencia, aunque su imagen pública se ha visto afectada por las acusaciones de parcialidad. Aun así, varias figuras de la RC reconocieron el triunfo de Noboa, lo que debilitó la narrativa del supuesto fraude dentro del propio movimiento.

En materia de reformas, la misión observó con preocupación que el presidente Daniel Noboa no solicitara licencia durante la campaña, lo que permitió una fusión entre sus funciones gubernamentales y proselitistas. La UE advierte que esto, sumado a la continuidad de actividades de la Asamblea Nacional durante el proceso electoral, pudo afectar la imparcialidad del entorno político.

Por ello, el informe recomienda que, en futuras elecciones, se limite el accionar del Ejecutivo y del Legislativo durante las campañas. Entre las sugerencias están restringir actos oficiales como inauguraciones de obras, y evaluar un posible receso legislativo para evitar la instrumentalización política del debate parlamentario.