Las fuertes lluvias que se han registrado en la Amazonía ecuatoriana durante los últimos días obligaron a detener la operación de tres grandes centrales hidroeléctricas: Coca Codo Sinclair, Delsitanisagua y San Bartolo. Según el operador estatal de energía, Cenace, la alta turbiedad del agua compromete la seguridad y eficiencia de los equipos, por lo que estas plantas quedaron fuera de servicio temporalmente.

La paralización representa una pérdida de aproximadamente 1.800 megavatios de energía para el sistema eléctrico nacional, en un momento en que la demanda promedio del país ronda los 4.600 megavatios y llega hasta 5.170 megavatios en horas pico. Aunque los embalses del sur andino, ubicados en Azuay y Cañar, están llenos, la salida de operación de estas centrales pone en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico a escala nacional.

Ante esta emergencia, Cenace ordenó a las distribuidoras activar de inmediato todos los grupos de generación eléctrica de emergencia, tanto públicos como privados, desde las 14:00 del miércoles 2 de julio hasta las 23:00 del viernes 4 de julio de 2025. Estos grupos funcionan con diésel o fuel oil y son utilizados únicamente en situaciones de déficit energético.

El organismo también indicó que los generadores deben operar de forma continua durante 24 horas, con especial prioridad entre las 17:00 y 22:00, el periodo de mayor consumo eléctrico. Si existieran limitaciones técnicas para mantener una operación constante, Cenace recomendó asegurar al menos el funcionamiento durante las horas pico.

Estas medidas buscan evitar apagones no programados y garantizar la continuidad del servicio mientras se restablece el funcionamiento de las hidroeléctricas afectadas. No se ha confirmado cuánto tiempo permanecerán fuera de operación las centrales, pero las autoridades monitorean de cerca la situación climática en la región amazónica.