La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que ordene medidas provisionales a favor del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, quien actualmente cumple condena en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil. La solicitud responde a lo que el organismo califica como una situación de “extrema gravedad y urgencia”.
Según la CIDH, las condiciones en las que se encuentra Glas representan un riesgo real de daño irreparable a su vida, salud e integridad personal. En su análisis, el organismo internacional destaca el deterioro de su estado físico y mental, agravado por el entorno carcelario en el que está recluido, donde también están líderes de bandas criminales de alta peligrosidad.
Esta no es la primera vez que el sistema interamericano interviene en favor de Glas. En 2019, la CIDH ya había emitido medidas cautelares, y ahora, con base en nuevos elementos como su intento de suicidio en abril de 2024 y el diagnóstico médico reciente, considera que el caso cumple con los requisitos establecidos en el artículo 63.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Las medidas provisionales, si son aceptadas por la Corte IDH, serían obligatorias para el Estado ecuatoriano y requerirían acciones concretas para garantizar la vida y la salud del exvicepresidente. La solicitud llega días después de que Glas fuera devuelto a La Roca, tras recibir una nueva condena de 13 años por peculado en el caso Reconstrucción.
La defensa de Glas y su movimiento político, la Revolución Ciudadana, han denunciado una persecución judicial en su contra. Además, el gobierno de México reiteró su pedido de salvoconducto para permitir la salida del exfuncionario, a quien concedió asilo político antes de que fuera detenido dentro de su embajada en Quito, en abril de este año. Ahora, la decisión queda en manos de la Corte IDH.