El riesgo país se redujo a 800 puntos al 1 de julio, marcando su nivel más bajo desde mayo de 2022. Esto representa una caída de 298 puntos en solo un mes, luego de haberse ubicado en 1.098 puntos al iniciar junio.
Este descenso es interpretado por los mercados como una señal clara de confianza en el actual manejo económico del Gobierno. El riesgo país, calculado por el banco de inversión JP Morgan, mide la probabilidad de que un país incumpla el pago de su deuda externa. Cuanto más alto el puntaje, mayor la percepción de riesgo. Por tanto, esta caída posiciona a Ecuador en una mejor posición frente a los acreedores internacionales y posibles inversionistas.
La reducción del índice llega luego de un periodo de alta inestabilidad política y económica, que incluyó una “muerte cruzada”, un gobierno interino y la reelección del presidente Daniel Noboa. Su administración ha adoptado medidas que han sido bien recibidas por los mercados, como la aplicación de una tasa de fiscalización al sector minero, que busca aumentar los ingresos fiscales sin elevar impuestos al consumo o al trabajo.
Otro factor clave en la mejora de este indicador fue la aprobación de la Ley de Integridad Pública, el pasado 24 de junio. Esta normativa abarca una serie de reformas institucionales y legales, que van desde ajustes en el sistema penal hasta nuevas disposiciones para servicios públicos y entidades financieras. El efecto positivo fue inmediato: en menos de una semana, el riesgo país cayó 54 puntos adicionales.
Con esta tendencia, Ecuador podría mejorar sus condiciones de financiamiento externo y atraer mayor inversión extranjera, algo crucial en un contexto de limitaciones presupuestarias. Sin embargo, los analistas coinciden en que mantener esta mejora dependerá de la capacidad del Gobierno para aplicar de manera efectiva las reformas anunciadas y asegurar estabilidad política en los meses por venir.