El Municipio de Quito anunció que apelará el fallo judicial que devolvió la administración del estadio Olímpico Atahualpa a la Concentración Deportiva de Pichincha, tras una resolución emitida por un juez anticorrupción. Aunque el alcalde Pabel Muñoz admitió que no tiene expectativa de que la decisión sea revertida, aseguró que la ley obliga al cabildo a presentar la apelación.
“Así lo hará el Procurador, porque hay que defender lo que es de la ciudad”, dijo Muñoz este 8 de julio. Añadió que la responsabilidad sobre el estado del estadio ahora recae en la Concentración Deportiva, a quien le corresponde determinar si el escenario requiere una renovación profunda o incluso su posible demolición.
La disputa escaló a nivel político cuando el ministro del Deporte, Jose David Jimenez, respondió a Muñoz a través de la red social X. En su mensaje, criticó duramente al alcalde y lo acusó de utilizar el estadio como herramienta política: “No juegue con la historia y el patrimonio deportivo de todos los ecuatorianos”, señaló.
El conflicto se originó el pasado 11 de junio, cuando el Concejo Metropolitano revirtió la donación del estadio realizada a la Concentración en 1966. Ante esta medida, el Ministerio del Deporte nombró a un interventor y presentó una acción de protección que finalmente fue acogida por la justicia, permitiendo a la Concentración recuperar el control del Atahualpa.
El caso ha abierto un nuevo capítulo en el debate sobre la administración de bienes deportivos públicos y privados, y deja al descubierto las tensiones entre el Municipio capitalino y el Gobierno central en torno al uso y futuro del emblemático estadio quiteño.