La crisis de agua potable en el sur de Quito se prolonga por doce días consecutivos, y hasta el momento no existe una fecha confirmada para el restablecimiento del servicio. Este lunes 21 de julio de 2025, el alcalde de la capital, Pabel Muñoz, explicó que los trabajos de soldadura de las nuevas tuberías en el sistema La Mica–El Troje sufrieron retrasos debido a las bajas temperaturas en la zona, que impidieron operar los equipos con normalidad.

En su informe semanal Frecuencia Quiteña, Muñoz detalló que las temperaturas descendieron por debajo de los dos grados durante la noche del sábado y madrugada del domingo, lo que obligó a suspender la fusión de las tuberías. “La máquina no cumple el estándar de calidad si la temperatura ambiente es demasiado baja”, explicó. Por ese motivo, se generó un nuevo desfase en el cronograma de reparación.

Aunque el pasado fin de semana se manejaba como posible plazo el lunes 21 en horas de la mañana para el reinicio del bombeo desde la laguna de La Mica hacia la planta de tratamiento, esa previsión ya no se cumplió. El alcalde evitó dar una nueva hora tentativa y anunció que se esperará un informe consolidado del equipo técnico antes de ofrecer una nueva actualización oficial.

La emergencia afecta a más de 88.000 familias en seis parroquias del sur de la ciudad: Guamaní, La Ecuatoriana, Quitumbe, Chillogallo, Turubamba y La Argelia. Mientras tanto, continúan los racionamientos, la distribución en tanqueros y las dificultades para abastecerse de agua embotellada, cuyo precio se ha triplicado en algunas zonas.

En sectores como Lucha de los Pobres o Turubamba de Monjas, los vecinos denuncian caminatas de hasta dos horas para conseguir agua, madrugadas enteras esperando tanqueros y una creciente preocupación por la falta de información clara. Las autoridades mantienen la esperanza de concluir los trabajos esta semana, pero por ahora el sur de Quito sigue esperando.