La Asamblea Nacional ha recaudado más de USD 50.000 en multas durante este año por impuntualidad y ausencias de los legisladores, según confirmó el presidente del Parlamento, Niels Olsen. El dato pone en evidencia un problema persistente en la institución y forma parte de una estrategia más amplia para recuperar la disciplina y la imagen del Legislativo.

Olsen señaló que las sesiones del Pleno solían arrancar con demoras de hasta una hora por falta de quórum. “Se citaba a las 5 de la tarde y eran las 6 y no podía empezar. Eso no solo afecta el trabajo interno, también es una falta de respeto a la ciudadanía y a los medios de comunicación”, declaró en una entrevista con Teleamazonas.

Desde que asumió la presidencia de la Asamblea, Olsen ha implementado una política de mayor rigurosidad en el cumplimiento del horario y la asistencia, apoyado por un sistema de control biométrico. “Ya no se firma una hoja. Ahora cada legislador debe registrar su huella digital en su curul para marcar presencia en el Pleno”, explicó.

Esta medida no solo busca erradicar los acuerdos informales que permitían encubrir ausencias, sino también reforzar la transparencia. Las multas por incumplimientos, que se aplican de manera automática, han sido efectivas, según Olsen, quien afirma que se trata de un cambio de cultura institucional.

Aunque parte del monto recaudado corresponde a gestiones anteriores, el enfoque actual del presidente del Legislativo apunta a consolidar una Asamblea más responsable y cercana a la ciudadanía. “Es el primer poder del Estado y debe dar el ejemplo”, insistió Olsen.