El Gobierno de Colombia negó de manera categórica haber tenido algún tipo de participación o colaboración con Ecuador en la captura de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de la banda criminal Los Choneros. La Cancillería colombiana emitió un comunicado oficial este lunes 30 de junio, en el que aclara que no actuó como intermediario ni facilitó contactos para una eventual entrega del delincuente.
Según el comunicado, el pasado 9 de junio Colombia recibió una carta presuntamente firmada por Fito, en la que solicitaba que ese país sirviera como garante de una entrega voluntaria, con el objetivo de evitar su extradición a Estados Unidos. Sin embargo, la Cancillería informó que el documento no fue recibido por canales oficiales y que su autenticidad no pudo ser comprobada, por lo que no se le dio curso.
La versión surge luego de que el medio colombiano Noticias UNO difundiera una supuesta negociación entre Fito y autoridades ecuatorianas, en la que habría intervenido incluso la embajadora de Colombia en Ecuador, María Antonia Velasco. El informe aseguraba que Fito accedía a entregarse bajo ciertas condiciones, entre ellas el traslado de sus familiares a una cárcel específica y la devolución de bienes incautados. Ambas versiones han sido negadas por los gobiernos involucrados.
Desde Ecuador, el ministro del Interior, John Reimberg, también desmintió cualquier acuerdo. «Alias Fito no se entregó ni hubo ningún pacto y no participó Colombia», escribió el funcionario en la red social X, reafirmando que la detención fue producto de un operativo nacional, sin apoyo externo.
Fito fue capturado el pasado 25 de junio en una vivienda de lujo en Montecristi, Manabí. Tras su aprehensión, fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, mientras el Gobierno ecuatoriano gestiona su extradición a Estados Unidos, donde enfrenta siete cargos criminales relacionados con narcotráfico y crimen organizado.