Daniel Salcedo Bonilla, condenado por corrupción durante la emergencia sanitaria de 2020, acudió este viernes 25 de julio a la Fiscalía General del Estado en Quito, como parte del proceso de cooperación eficaz que mantiene con esa entidad. Su traslado desde la Cárcel 4 se realizó bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó presencia militar, policías armados, un carro blindado y una tanqueta.
El procesado, identificado también como “alias Bellito”, llegó a las instalaciones de la Fiscalía en la avenida Patria cerca de las 08:30. Vestía ropa deportiva negra, casco, chaleco antibalas y fue escoltado por al menos veinte uniformados. La diligencia forma parte del acuerdo de cooperación que inició luego de que Salcedo sufriera un ataque dentro del centro de rehabilitación de Riobamba, donde estuvo detenido previamente.
Salcedo fue sentenciado por peculado, tras vender con sobreprecio fundas para cadáveres al Hospital de Los Ceibos, en Guayaquil, en plena pandemia. Su nombre ha reaparecido con fuerza en el escenario político, pues ha ofrecido aportar información clave en el marco de una investigación legislativa sobre el sistema de salud público.
La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, ha anunciado un proceso de control en el sector salud. Salcedo habría solicitado exponer lo que conoce sobre irregularidades pasadas. No obstante, esta decisión ha generado rechazo en sectores de la oposición, como la bancada correísta, que calificó el caso como “un show” para desviar la atención de otros escándalos.
“El objetivo es saturar los titulares de sus medios aliados para tapar el fraude del caso Progen y el colapso del sistema de salud”, señalaron desde el correísmo. Por ahora, la expectativa se mantiene sobre el contenido de las revelaciones de Salcedo y su posible impacto en las investigaciones en curso.