El expresidente Rafael Correa rompió el silencio este martes 29 de julio de 2025 y reaccionó públicamente a la carta firmada por cinco figuras clave del correísmo, quienes solicitaron una renovación profunda dentro de la Revolución Ciudadana (RC). En un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X, Correa calificó la filtración del documento como un acto de “traición” y defendió su rol como líder de la principal fuerza de oposición del país.

La misiva, divulgada el lunes, fue enviada por las prefectas Paola Pabón (Pichincha) y Marcela Aguiñaga (Guayas), los prefectos Juan Cristóbal Lloret (Azuay) y Leonardo Orlando (Manabí), así como el alcalde de Quito, Pabel Muñoz. En ella, expresan preocupación por la crisis interna del movimiento, que, según afirman, atraviesa una etapa de desconexión con el país y una pérdida de cohesión y liderazgo. Los firmantes pidieron un “reencuentro” con el proyecto político fundado por Correa.

En su respuesta, el exmandatario desestimó que el movimiento viva una crisis estructural. Cuestionó que el término «crisis» se utilice tras la pérdida de asambleístas o los resultados electorales adversos, y recordó que han sobrevivido a persecuciones, divisiones y ataques mediáticos. Además, reprochó la falta de respaldo hacia otros líderes locales como el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, frente a lo que calificó como «abuso y arbitrariedad» por parte del Gobierno de Daniel Noboa.

Correa recalcó que los asuntos internos del movimiento deben resolverse a puertas cerradas, no mediante filtraciones a la prensa. “Quien filtró esa carta es, simplemente, un traidor”, sentenció. También criticó la “contemporización y tibieza” de ciertos sectores del movimiento frente al Gobierno actual, al que calificó de “tiránico” y “nefasto”.

La carta ha evidenciado tensiones dentro de la Revolución Ciudadana, que ya ha sufrido la salida o expulsión de al menos cinco legisladores desde que inició el nuevo periodo legislativo. Aunque la presidenta del movimiento, Luisa González, no se ha pronunciado públicamente, líderes locales insisten en que su crítica nace de la lealtad al proyecto y del deseo de que la RC recupere su esencia y vuelva a representar causas populares con convicción.