La vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo, informó este lunes 21 de julio que el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) podría retomar operaciones el próximo 26 de julio, luego de haber sido suspendido por riesgos derivados de la erosión regresiva en el sector del río Coca, provincia del Napo. Por su parte, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) prevé reactivarse tres días antes, el 23 de julio.

Durante una rueda de prensa, Jaramillo explicó que los cronogramas de reactivación se ajustan de forma semanal debido a las condiciones geológicas inestables, provocadas por la reactivación del proceso erosivo que afecta al río Loco. La medida preventiva de detener los oleoductos busca evitar un posible derrame de crudo en la zona afectada.

El fenómeno de erosión regresiva en la cuenca del río Coca se originó en febrero de 2020 con la desaparición de la Cascada San Rafael. Desde entonces, ha generado colapsos en el lecho del río y ha puesto en riesgo infraestructuras estratégicas. El OCP fue el primero en suspender sus operaciones el 1 de julio de 2025, seguido por el SOTE al día siguiente. Esto llevó a la paralización temporal de varios pozos petroleros operados tanto por Petroecuador como por empresas privadas.

En relación con la Refinería de Esmeraldas, Jaramillo anunció que se espera una reactivación inicial el 25 de julio, tras el incendio registrado en mayo. El plan contempla una reactivación por fases: la segunda etapa el 30 de julio, una tercera el 5 de agosto y una final para el 25 de agosto. Sin embargo, advirtió que estas fechas están sujetas a ajustes según el avance de los trabajos en el SOTE y el OCP.

La funcionaria reiteró que el Gobierno mantiene una evaluación constante de los riesgos geológicos y de las condiciones técnicas para garantizar una reactivación segura de las infraestructuras energéticas, claves para la economía del país.