El exministro del Interior de Ecuador, José Serrano Salgado, lleva más de una semana bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Estados Unidos, específicamente en el Centro de Procesamiento Krome, en Miami. La única confirmación oficial sobre su situación consta en el sistema de localización de detenidos del ICE, que indica su estatus como «bajo custodia», sin detalles sobre la causa de su detención ni avances en su proceso migratorio.
Desde su aprehensión, el 7 de agosto de 2025, no ha habido una comunicación formal de las autoridades estadounidenses ni declaraciones públicas de sus representantes legales. En Ecuador, ha circulado información no verificada que sugiere que su detención estaría relacionada con una infracción de tránsito o con un proceso de asilo en curso. Sin embargo, ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada por canales oficiales.
Según un informe reciente del Congressional Research Service, el ICE tiene la facultad de detener a extranjeros por presuntas violaciones a la ley migratoria, sin necesidad de orden judicial. En casos como el de Serrano, la detención puede originarse por antecedentes detectados durante una intervención policial local. La normativa permite que los detenidos soliciten una audiencia de fianza, pero hasta el momento no se ha registrado ningún procedimiento de este tipo en el caso del exministro.
Serrano permanece recluido en el Centro de Krome, una instalación administrada por el ICE que ha sido señalada por organizaciones como Human Rights Watch por condiciones de hacinamiento y malos tratos. De acuerdo con un reporte de julio de 2025, la prisión migratoria estaría operando al triple de su capacidad y ha sido escenario de denuncias graves, incluyendo muertes recientes de personas bajo custodia.
El abogado de Serrano en Ecuador, Joan Paul Egred, ha evitado pronunciarse sobre el caso, pero anticipó que emitirá una declaración pública en los próximos días. Mientras tanto, la incertidumbre en torno al destino legal y migratorio del exministro continúa, sin señales claras de cuándo o cómo se resolverá su situación en territorio estadounidense.