El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, y el ciudadano Néstor Marroquín, conocido por impulsar el proceso de revocatoria de su mandato, alcanzaron un acuerdo tras una demanda judicial por supuesta injuria. El caso quedó cerrado luego de que ambas partes firmaran un acta de respeto mutuo, la mañana del martes 26 de agosto de 2025.

Según el documento, ni Muñoz ni Marroquín podrán volver a referirse públicamente al hecho que motivó la controversia, lo que implica, en la práctica, un cese de hostilidades mediáticas. Como resultado, Marroquín desistió de continuar con la acción legal y Muñoz renunció a presentar una contrademanda.

«Aceptamos el desistimiento que hace el denunciante. Nunca hemos cometido la contravención que se planteaba», declaró el Alcalde en rueda de prensa, dejando en claro que no ofrecería disculpas por calificar a Marroquín de «tránsfuga», término que originó la denuncia por injuria.

Aunque inicialmente Marroquín buscaba una disculpa pública, accedió finalmente a firmar el acta y expresó estar conforme con el resultado del proceso, al considerar que se garantizó el principio de respeto entre las partes.

Pese a la tregua legal, el activista ciudadano anunció que continuará adelante con el proceso de revocatoria del mandato de Muñoz, asegurando que ya cuenta con las firmas necesarias para activar el mecanismo y llevar la decisión final a las urnas.