El nuevo decreto firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 31 de julio de 2025, ha encendido las alertas en el sector exportador ecuatoriano. A partir del 7 de agosto entrará en vigencia un arancel del 15% para varios productos procedentes de Ecuador, en el marco de una medida que busca reducir el déficit comercial estadounidense pero que impactará directamente a la economía ecuatoriana.

Estados Unidos representa el principal socio comercial de Ecuador: es el mayor destino de sus exportaciones totales y el segundo para los envíos no petroleros ni mineros. Según datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), entre enero y abril de 2025 Ecuador exportó bienes por USD 2.065 millones a ese país, con un crecimiento del 40% en comparación al mismo período del año anterior. Más de 2.000 empresas ecuatorianas dependen directamente de este vínculo comercial.

Los productos ecuatorianos más vulnerables ante esta medida son, precisamente, los de mayor peso en las exportaciones no petroleras: camarón, banano, cacao en grano, flores, frutas y conservas de atún. Estos seis rubros han sostenido el dinamismo comercial con EE.UU. y representan una importante fuente de empleo, divisas e inversión en el país.

La medida podría tener un efecto regresivo en sectores agrícolas e industriales clave, particularmente en la agroindustria costera y la cadena exportadora andina. Actualmente, el 90% de las exportaciones no petroleras ecuatorianas están compuestas por banano, camarón y cacao. A eso se suman productos como tableros de madera, cables eléctricos y manufacturas metálicas, que también podrían encarecerse en el mercado estadounidense.

Mientras tanto, Ecuador importa desde Estados Unidos principalmente maquinaria, plásticos, productos farmacéuticos y alimentos procesados, en una relación de alta complementariedad comercial. Sin embargo, la imposición de aranceles tensiona esa relación y obliga al país andino a replantear su estrategia comercial, a la espera de que las conversaciones bilaterales lideradas por el Ministerio de Producción y la Cancillería arrojen resultados en agosto.