Cuatro días después de anunciar su salida de la bancada de la Revolución Ciudadana (RC), la asambleísta Jhajaira Urresta continúa exponiendo detalles sobre las tensiones internas del movimiento correísta. Este 14 de julio, en una entrevista con Radio La Calle, reveló un fuerte episodio con la excandidata presidencial Luisa González, a quien acusa de haberla insultado, y describió una conversación con el expresidente Rafael Correa que precipitó su decisión.

Según Urresta, tras no recibir respuesta de González, a quien señala de haberla llamado «tuerta de mierda», decidió contactar directamente a Correa para exponer el caso y denunciar otros episodios de maltrato dentro de la bancada. En una conversación de 12 minutos, relató, el exmandatario minimizó el incidente y justificó a González por su «carácter fuerte». Sin embargo, el diálogo cambió de tono cuando Urresta manifestó que su decisión de declararse en rebeldía sería pública. “Entonces no cuentes conmigo, ni con mi gente, ni con Luisa”, habría dicho Correa, según la legisladora.

Urresta también denunció prácticas autoritarias dentro del bloque, como la instrucción de presentar observaciones a leyes con la condición de votar en contra por ser oposición. “No se discutía sobre el territorio o la militancia, simplemente se recibían órdenes”, comentó. Agregó que Correa le sugirió guardar silencio para no afectar al proyecto político de RC, como ha sucedido en otras ocasiones, según dijo.

La ahora legisladora independiente rechazó haber sido cooptada por el oficialismo. Aseguró que su decisión fue autónoma y no responde a ningún acuerdo con el Gobierno de Daniel Noboa, ni busca resolver problemas judiciales de su entorno familiar. También descartó un posible ingreso a la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN), argumentando que su salida de RC se debe precisamente al autoritarismo y a la vulneración de derechos internos.

El caso de Urresta expone nuevas fisuras en la estructura del movimiento liderado por Correa y se suma a una serie de rupturas recientes dentro del bloque correísta, marcando un momento de tensión política al interior del Legislativo.