El Ministerio de Energía anunció este jueves la suspensión preventiva de ocho centrales hidroeléctricas, ante el riesgo de daño en la infraestructura provocado por la creciente sedimentación en los cauces de los ríos, agravada por las intensas lluvias registradas en las últimas semanas.

La medida afecta a las centrales Coca Codo Sinclair, Victoria, Carlos Mora, Río Verde Chico, Sabanilla, Lasani, San Francisco y Delsitanisagua, todas ellas de tipo “a filo de agua”, es decir, sin embalses de regulación. Estas instalaciones dependen directamente del caudal de los ríos, por lo que están expuestas a altos niveles de sedimentos que, de no ser controlados, pueden dañar las turbinas y comprometer su operatividad.

En conjunto, las ocho plantas suspendidas representan 1 200 megavatios (MW) de capacidad de generación eléctrica, una cifra significativa dentro de la matriz energética nacional.

El viceministro de Electricidad, Guilhermo Ferreira, explicó que la decisión responde a criterios técnicos de seguridad y sostenibilidad operativa. “Lo que buscamos es evitar daños estructurales mayores en las centrales. Esta suspensión es temporal y preventiva”, afirmó.

A pesar de la pérdida temporal de estos 1 200 MW, Ferreira aseguró que no se prevén cortes de luz ni racionamientos eléctricos, gracias a un plan de contingencia activado de inmediato. “El sistema eléctrico nacional cuenta con mecanismos de respaldo que nos permiten mantener el abastecimiento a nivel nacional”, insistió Ferreira, quien también subrayó que se monitorea de forma permanente la evolución de los caudales y las condiciones de operación.