Ucrania vivió la noche del jueves el bombardeo más intenso desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, según informaron este viernes fuentes oficiales en Kiev. El ataque aéreo masivo tuvo lugar pocas horas después de una conversación telefónica entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, que terminó sin avances concretos hacia una posible solución diplomática.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que la llamada con Vladimir Putin fue “larga” pero sin “ningún progreso”. Mientras tanto, desde el Kremlin confirmaron que la conversación duró cerca de una hora y que el mandatario ruso reafirmó su intención de mantener sus objetivos militares en Ucrania, sin intención de ceder.
Durante la noche, residentes de Kiev reportaron múltiples explosiones. Según testigos, los cielos se iluminaron por los interceptores antiaéreos que intentaban repeler los drones y misiles rusos. “Nunca había vivido algo así”, contó Timur, un habitante de la capital. “El sonido de las explosiones era constante. Fue aterrador”.
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana calificó el ataque como el mayor registrado hasta ahora. Aunque no se ha publicado un balance oficial de víctimas o daños materiales, las autoridades ucranianas señalaron que la mayoría de los misiles fueron interceptados, gracias a los sistemas de defensa desplegados en las principales ciudades.
Este nuevo episodio marca un punto de escalada en el conflicto, justo cuando las posibilidades de negociación parecen estancadas. Mientras Ucrania refuerza sus defensas, la comunidad internacional observa con preocupación el rumbo que está tomando la guerra.