El abogado del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, Ramiro García Falconí, rechazó de forma categórica cualquier relación entre su defendido y Daniel Salcedo, luego de la difusión de una imagen en la que supuestamente ambos aparecen en una videollamada. Durante una rueda de prensa este 10 de julio, García calificó la fotografía como un «montaje burdo», supuestamente alterado mediante programas de edición digital y tomado en una suite del Estadio Monumental que, según afirmó, dejó de existir tras su remodelación en 2022.
García advirtió que la imagen busca incidir en el desarrollo del proceso judicial por el caso Triple A, cuya audiencia preparatoria se reanudará el próximo 16 de julio. Según el abogado, ese material no tiene validez procesal, ya que la fase de instrucción fiscal cerró hace varios meses. “No nos preocupa el intento, sino lo burdo del mismo. Esa conversación jamás ocurrió”, enfatizó.
En relación con el caso Triple A, que investiga una presunta red de comercialización ilegal de derivados de petróleo y donde están procesadas más de 30 personas, García aseguró que no existen elementos que sustenten una acusación penal contra Álvarez. Explicó que el alcalde actuó como representante legal de tres comercializadoras reguladas por la ARCERNNR y cuyos movimientos financieros eran completamente bancarizados. “Es legal y materialmente imposible vender combustible por fuera del sistema”, recalcó.
El abogado también cuestionó la evolución de la hipótesis de la Fiscalía, señalando que pasó de acusar una supuesta venta ilícita a imputar falta de control sobre las distribuidoras. “La pretensión es absurda, quieren que Álvarez haya estado al mismo tiempo en varias provincias fiscalizando estaciones de servicio a altas horas de la madrugada”, ironizó. También denunció que se intenta construir una narrativa política sin pruebas legales sólidas.
La audiencia evaluatoria continuará los días 16, 17 y 18 de julio. La defensa espera que el caso no avance a juicio, aunque anticipó que está lista para enfrentar cualquier etapa del proceso. “El alcalde está dispuesto a colaborar porque no tiene nada que esconder”, concluyó García, quien además lamentó el tono del ataque: “Lo preocupante no es lo burdo del montaje, sino lo absurdo del intento”.