La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) abrió oficialmente el proceso de contratación para el arrendamiento de 260 megavatios (MW) de energía termoeléctrica, con una inversión referencial de $259,7 millones. El objetivo es reforzar el sistema nacional interconectado (SNI) ante el estiaje previsto entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, periodo en el que se proyecta un incremento histórico del 4 % en la demanda eléctrica nacional.

Según el portal del Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop), los nuevos equipos se ubicarán en las centrales Enrique García y Pascuales II, ambas en la provincia del Guayas. La mitad de la capacidad instalada, 130 MW, se colocará en cada una de estas locaciones. Las bases del concurso exigen que las turbinas funcionen con diésel o gas natural, aunque su operación comercial no iniciará sino hasta enero de 2026.

Celec justifica esta contratación por la necesidad urgente de energía firme, es decir, aquella respaldada por combustibles fósiles, para evitar nuevos apagones como los registrados entre abril y mayo de 2024, y entre septiembre y diciembre del mismo año. «La contratación busca asegurar la continuidad del servicio eléctrico en un periodo crítico para el sistema energético nacional», señala el Informe de Necesidad del proceso.

El cronograma establece tres fases: una etapa de instalación que durará hasta 180 días, una fase operativa de 18 meses y una tercera de desmovilización de 90 días. Aunque la adjudicación está prevista para el 30 de julio de 2025 y la firma del contrato para agosto, los tiempos son ajustados, considerando que el estiaje comienza en septiembre y las turbinas recién entrarían en funcionamiento cuatro meses después.

El arrendamiento de generación termoeléctrica en tierra firme fue anunciado como parte del plan energético del Gobierno de Daniel Noboa. Sin embargo, el proceso ha enfrentado demoras desde octubre de 2024, cuando un intento anterior fue cancelado por falta de garantías del adjudicatario. Ahora, con el nuevo llamado en marcha, el Ejecutivo busca evitar una nueva crisis eléctrica durante los meses más críticos del calendario energético nacional.