La vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo, afirmó este lunes 18 de agosto que no existen razones válidas para que se incrementen los precios de los boletos aéreos en el país, pese a la reciente eliminación parcial del subsidio al combustible Jet A1 para ciertas rutas. Según la funcionaria, solo el 6% del total del jet fuel subsidiado en 2025 fue destinado a aerolíneas que operan en los aeropuertos afectados, lo que hace injustificada cualquier especulación de precios generalizada.
La medida responde al Decreto Ejecutivo 83, emitido el 11 de agosto, que elimina un subsidio del 40% al combustible de aviación en cinco terminales: Cuenca, Manta, Loja, Santa Rosa y El Coca. Estas terminales están bajo la administración de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) o entidades municipales, a diferencia de los aeropuertos de Quito y Guayaquil, operados por concesionarias privadas, donde nunca se aplicó este beneficio.
Jaramillo recalcó que el 94% del jet fuel consumido en el país no recibió subsidio alguno, por lo que la mayoría de las rutas aéreas no tienen motivo para registrar un aumento en el costo de los pasajes. “No existe ninguna razón para que suban de precio los boletos”, subrayó la vocera, al tiempo que denunció una posible “especulación” en el mercado.
No obstante, reconoció que las rutas que conectan con las ciudades antes mencionadas podrían enfrentar ajustes tarifarios, dado que se verán directamente impactadas por la eliminación del subsidio. En esas zonas, aerolíneas como LATAM, Avianca o Aeroregional podrían verse obligadas a recalcular sus costos operativos.
El experto en aviación comercial Nicolás Larenas explicó que el valor del Jet A1 representa uno de los componentes más altos en los costos operativos de una aerolínea, lo cual podría influir en los precios si el subsidio deja de aplicarse en rutas clave. Sin embargo, aún está por verse si este impacto se traslada completamente al consumidor final o si las empresas absorberán parte de los costos.