El Ministerio de Economía y Finanzas confirmó este 4 de agosto de 2025 la recepción de USD 600 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondiente al tercer desembolso dentro del acuerdo crediticio vigente desde mayo de 2024. Con este pago, el Gobierno de Daniel Noboa ha recibido un total de USD 2.100 millones, como parte del programa conocido como Servicio Ampliado del FMI (SAF).

El nuevo giro se concretó tras la aprobación de la segunda revisión de metas estructurales del acuerdo, relacionadas con la sostenibilidad fiscal y reformas tributarias. Todavía quedan por desembolsar USD 2.900 millones hasta 2028, siempre que Ecuador continúe cumpliendo los compromisos técnicos establecidos con el organismo. El país es actualmente el cuarto mayor deudor del FMI, solo por detrás de Argentina, Ucrania y Egipto.

Entre los compromisos pendientes, el Gobierno debe alcanzar un ajuste fiscal del 1,1 % del PIB, equivalente a USD 1.400 millones entre 2025 y 2027. Para ello, ha comenzado a aplicar medidas de incremento de ingresos, como una tasa de USD 20 a envíos 4×4, una nueva tasa minera y un posible impuesto a utilidades no distribuidas en fundaciones y empresas.

Del lado del gasto público, el Ejecutivo anunció la eliminación de 5.000 plazas laborales en el sector público y la fusión de entidades gubernamentales, con el fin de optimizar recursos. Asimismo, se prevé una renovación del marco fiscal para el sector minero, con la asistencia técnica del FMI, antes de que finalice el año.

Según estimaciones oficiales, las reformas fiscales podrían generar hasta USD 1.032 millones adicionales en ingresos durante 2025, una cifra que supera con creces los cálculos iniciales de USD 258 millones. Solo la tasa minera, que ya está en vigencia, aportará entre USD 200 millones y 229 millones anuales al fisco.