El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, informó que se ha iniciado una investigación oficial para identificar a los responsables de colocar vallas con los rostros de los jueces de la Corte Constitucional, en el contexto de la marcha convocada por el presidente Daniel Noboa el pasado 12 de agosto. Según Muñoz, estas acciones constituyen una afrenta no solo contra el alto tribunal, sino también contra la ciudad.
Durante una rueda de prensa, el alcalde condenó lo ocurrido, señalando que el uso de imágenes de los jueces sin autorización representa un acto de violencia simbólica y política. “No tuvieron ninguna autorización para ello, además de la violencia que supone querer enrostrar a determinadas personas bajo una lógica de dirimencia política”, expresó. También cuestionó que se instrumentalicen los espacios públicos para presionar a los órganos de justicia.
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) retiró las vallas tras la finalización de la manifestación y las mantiene actualmente bajo su custodia. Las estructuras no fueron instaladas durante un acto flagrante, lo que ha llevado a seguir un procedimiento sancionatorio administrativo para determinar responsabilidades.
Las autoridades locales no han señalado directamente a personas o grupos involucrados, pero han ratificado su compromiso de aplicar las sanciones correspondientes una vez concluida la investigación. La colocación de las vallas se dio en un momento de alta tensión política entre el Ejecutivo y la Corte Constitucional, a raíz del fallo que declaró inconstitucionales algunos decretos del Gobierno.
El Municipio ha reiterado su postura de defensa del orden institucional y del respeto a las autoridades judiciales. Mientras tanto, diversos sectores han expresado preocupación por el deterioro del debate público y el uso de mecanismos de presión que podrían debilitar la independencia de funciones del Estado.